
Fuerzas Revolucionarias.
La política latinoamericana se distingue entre otras cosas por sus constantes represiones policiales y las sucesivas muertes que no tienen repercusión en los países desarrollados por el simple hecho de que se protesta por hambre o mejoras sociales, algo que resulta indiferente a los ojos de algunos (casi todos) en los "Arios" que solo claman nacionalismo argumentando que son de izquierda (unos pro-sistema más; fascistas). La suerte toco ahora los socialistas de Oaxaca, México, donde un movimiento que pide la dimisión de un burócrata por múltiples motivos lógicos que ni siquiera es tentativo imaginar que no sean ciertos. Palos y piedras contra armas de fuego y la mas vil maldad institucional, la constante en mis pueblos oprimidos de la América toda, invadida por ingleses Nazis en el norte haciendo fuerza con sus aliados de la Unión Europea para exterminar y someter a todos aquellos que consideran fuera de su elite racial. Cuantos muertos mas podemos permitir sin tomar acciones reales y clamar una lucha libertaria? Hasta donde llegara nuestro afán de pensar que a través de esta forma de hacer la política podremos superar las dificultades que cunden en nuestro planeta? Cuantas fosas comunes más cavarán nuestras conciencias? Siempre existe la posibilidad de error dentro de una opinión emitida por cualquiera, sin embargo, en este caso los hechos y la historia (aun con todas las mentiras que nos han podido inculcar) demuestran que la simple pasividad es un gran error imperdonable.
Jesús Valera
1 comentario:
Espero desde mi(s) comentario(s) a este blog contribuir en algo a enriquecer los temas de debate que propone Jesús y que de ninguna forma están fuera de mis propios intereses. Creo en el diálogo y sé que esta fe habita en mí y que cada nuevo ser que venga a nuestro universo – dialéctico - tendrá una motivación propia para participar. El lenguaje es vinculante esencialmente: si no existieran los demás, no tendría sentido.
Jesús propone, en un texto anterior, tres conceptos por los que luchar: Criterio, Dignidad y Vitalidad. Especial atención reservo para el primero de ellos. No intentaré ahora mismo una definición de criterio. Sin embargo quisiera señalar un punto en el cual la falta de criterio nos convierte en animales de corral.
La humanidad avanza tambaleante a lomos de un ciclo de concentración-desconcentración de riqueza. Reconozco que la complejidad de este ciclo y de su actual estadio es muy superior a mis fuerzas, a pesar de lo cual quiero compartir con el lector una humilde opinión. En otras épocas el proceso de “desconcentración” de la riqueza (revolución de algún tipo) era una clara consecuencia de los visibles abismos materiales que separaban a los hombres. En nuestra compleja sociedad tecnológica el sistema liberal desarrolla continuamente pequeños entornos personalizados de acuerdo al poder de cada individuo, donde minúsculos placeres materiales pueden ser alcanzados a base de hipotecar una y otra vez nuestro esfuerzo. Todo tipo de triviales necesidades son inventadas para cada uno de nosotros y desarrollamos nuestra personalidad a base del morbo que nos producen esas absurdas elecciones. En nuestra sociedad del aburrimiento no tener algo que hacer no es una oportunidad para percibir nuestro entorno, es un vacío existencial llenándose con la ansiedad de un ridículo paraíso material siempre inacabado. Esta ansiedad por “llegar a algo”, por elegir algo que ya fue previamente elegido para nosotros, esta inducida incapacidad para la reflexión nos convierte en un atolondrado animalito que corretea por oscuros callejones persiguiendo una ficticia satisfacción. En nuestra sociedad del “banquete por servirse”, la realidad es que no hay banquete.
Criterio tal vez sea la capacidad de separar los datos de la información. Tal vez la capacidad para relacionar información. En cualquier caso, el criterio no se forma aceptando torpemente la primera información que nos llega. En cualquier caso, el criterio implica no asociar la posibilidad de una elección con un acto de libertad.
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