Se estrena con sangre el reinado de Felipe VI. A pesar del macro operativo de los mercenarios con placa, con miles de agentes (oficialmente solo reconocen un despliegue de siete mil efectivos) y la prohibición de cualquier manifestación antimonarquica se logra una actividad para pedir el derecho de los ciudadanos y ciudadanas a decidir.
Los policías, con una mano agreden y con la otra cobran sus bonos, por sacar sangre cobran el doble. Parece ironia, pero es como esta "democracia"... "le llaman democracia y no lo es... le llaman democracia y no lo es.... oe oe oe, oe oe oe ... no es una democracia y lo sabes..."
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